La crisis financiera le robó el show al cambio climático como el conficto mediático del planeta. Creo que ambos conflictos están relacionados cercanamente. Los sistemas políticos y de generación de riqueza deben apegarse estrictamente a códigos éticos de conducta. Como población, nos ha faltado ética. Y a nivel individual, como seres humanos libres nos ha faltado moral.
Esas dos faltas de criterio para discernir lo que es bueno de lo que es malo han corrompido nuestras estructuras. No es culpa del capitalismo ni de la democracia. Más bien pareciera el resultado circunstancial de una convivencia planetaria donde cada vez tenemos mejor calidad de vida, mejores oportunidades, mayor tecnología al servicio de nuestro confort. En fin, es quizás el resultado del desarrollo. No hemos tenido capacidad de ver venir esta falla en el sistema, tan sutil pero tan grave que podría acabar con la civilización humana como la entendemos.
En el análisis de los peores escenarios posibles sería grotesco pensar en lo que podría acarrear un cambio súbito en el gran ecosistema planetario, o lo que podría desencadenar una depresión desenfrenada en las finanzas globales. Desde dengue en Europa hasta docenas de guerras civiles en Estados Unidos, donde hay suficientes armas en la calle para cien años de batallas.
Los mejores escenarios sólo los podríamos considerar si estuviéramos haciendo algo respecto a solventar las causas que han desembocado en estos gravísimos conflictos globales. Lamentablemente, ni siquiera estamos pensando en atender las causas, sino que nos limitamos en suprimir los síntomas -crisis financiera y cambio climático. Seguimos el método de la medicina occidental para intentar solventar conflictos que van mucho más allá de esta generación o de las generaciones del Siglo XX.
Estamos empezando a entender, apenas a estas alturas, que la sostenibilidad es una forma ética y moral de conducirse que permite garantizarle a la generación de nuestros nietos oportunidades para desarrollar sus vidas con calidad. Ya somos pocos los de nuestra generación que hemos tenido oportunidades para desarrollarnos con calidad. Dos tercios de la población del planeta viven con menos de US$4 diarios. Eso significa un estilo de vida muy limitado, poniendo mucho estrés en las rutinas cotidianas para lograr si acaso subsistir y alcanzar las necesidades básicas de techo, agua y comida. Me refiero a cuatro mil millones de personas. Y de ellas, la mitad -dos mil millones de vecinos en el planeta- no logran tener un techo digno, agua limpia o más de una comida al día.
La evaluación que hacemos del progreso de la civilización a estas alturas de los tiempos es bastante sombría. Si pudiéramos promediar los ingresos per capita del planeta, quizás no seríamos tan pobres. Pero si también promediáramos la calidad de vida, estaríamos mal alimentados, enfermos y con bajísima educación.
El liderazgo que necesitamos para progresar todos juntos, cada uno en lo suyo y a su ritmo, con libertad pero con eficacia, es un liderazgo que sea visionario y sostenible, que entienda el tándem, la sinergia y la simbiosis para que ningún desequilibrio nos haga perder el balance.
Thursday, October 16, 2008
Friday, October 10, 2008
Política para la Costa Rica de mis nietos
El presidente de turno debe negociar primeramente con la Sala Constitucional y con la Contraloría, que son las dos instituciones con más poder político en el país, y que para peores no tienen puestos de elección popular. Democracia secuestrada? No creo. Pienso que es la adolescencia de una vieja democracia que ahora empieza a madurar, desde el pueblo, cada vez más informado, hasta los líderes, cada vez más sujetos al escrutinio público. Precisamente, eso fortalecería la separación de poderes y el sistema político de frenos y contrapesos que tan exitoso ha sido por siglos.
No es que el país sea ingobernable. Es que ahora hay que gobernar modernamente, no como se hacía en los años 70 del siglo pasado. Ahora hay que tomar en cuenta que no son dos partidos políticos los que existen, sino 6 u 8, además de múltiples minorías de todo tipo: evangélicos, extranjeros, ambientalistas, feministas, liguistas, funcionarios públicos, exportadores, pobres, profesionales, gays. Sólo de memoria, diez minorías existentes y claramente identificadas en nuestra sociedad, muchas de ellas mezcladas entre sí. Ante semejante diversidad cultural, un país donde se creía que todos éramos "igualiticos" ahora es indispensable partir de métodos antropológicos (semejanzas y diferencias) para diagnosticar más eficazmente el panorama político actual.
Otra herencia dañina más que nos ha dejado Bush es hacernos creer que el público está "con nosotros" o "contra nosotros". Eso no es así. Tampoco lo es para el gobierno de Costa Rica. Lamentablemente la discusión pública y privada se basa en una premisa dicotómica: "te parece o no te parece lo que hace o deja de hacer el gobierno?" Entonces, quién critica con afán constructivo? Quién aporta soluciones? Y mejor aún, quién lo hace con carácter voluntario, sin pedir a cambio cuotas de poder político?
Mientras tanto, todos tenemos tres trabajos a tiempo completo: nuestro empleo remunerado, más el recargo de ser presidentes de la república y directores técnicos de la selección de fútbol. Esto desgasta, resta eficacia a las personas, y hace que la interacción social sea tediosa, aburrida y de pocas sinergias.
Hay que modernizar la democracia. Eso ya se sabe. Lo que no se sabe es cómo. Lo que planteo es que se modernice para que sea una democracia de las minorías y no una democracia de las mayorías. Para generar confianza, es más útil el consenso que la votación. Y no requiere nigún cambio constitucional ni legal. Basta conque el presidente de turno tenga la actitud de dibujar en una pizarra el panorama político según los intereses de las partes y hacerlo público. Ya no es cuestión de decir "este es mi plan, yo gané, quítese de mi camino." Pienso que es más fácil decir "planteamos -como equipo- estos cinco principios básicos, estos cinco valores fundamentales, y estos cinco objetivos principales." Cualquier otro asunto que merezca atención pública, el gobierno solicitará diagnósticos por parte de las minorías especializadas o interesadas -stakeholders- y facilitará la intergración de equipos transversales entre sectores de sociedad civil y empresas privadas en busca de sinergias para la solución de aquellos problemas específicos.
No es que el país sea ingobernable. Es que ahora hay que gobernar modernamente, no como se hacía en los años 70 del siglo pasado. Ahora hay que tomar en cuenta que no son dos partidos políticos los que existen, sino 6 u 8, además de múltiples minorías de todo tipo: evangélicos, extranjeros, ambientalistas, feministas, liguistas, funcionarios públicos, exportadores, pobres, profesionales, gays. Sólo de memoria, diez minorías existentes y claramente identificadas en nuestra sociedad, muchas de ellas mezcladas entre sí. Ante semejante diversidad cultural, un país donde se creía que todos éramos "igualiticos" ahora es indispensable partir de métodos antropológicos (semejanzas y diferencias) para diagnosticar más eficazmente el panorama político actual.
Otra herencia dañina más que nos ha dejado Bush es hacernos creer que el público está "con nosotros" o "contra nosotros". Eso no es así. Tampoco lo es para el gobierno de Costa Rica. Lamentablemente la discusión pública y privada se basa en una premisa dicotómica: "te parece o no te parece lo que hace o deja de hacer el gobierno?" Entonces, quién critica con afán constructivo? Quién aporta soluciones? Y mejor aún, quién lo hace con carácter voluntario, sin pedir a cambio cuotas de poder político?
Mientras tanto, todos tenemos tres trabajos a tiempo completo: nuestro empleo remunerado, más el recargo de ser presidentes de la república y directores técnicos de la selección de fútbol. Esto desgasta, resta eficacia a las personas, y hace que la interacción social sea tediosa, aburrida y de pocas sinergias.
Hay que modernizar la democracia. Eso ya se sabe. Lo que no se sabe es cómo. Lo que planteo es que se modernice para que sea una democracia de las minorías y no una democracia de las mayorías. Para generar confianza, es más útil el consenso que la votación. Y no requiere nigún cambio constitucional ni legal. Basta conque el presidente de turno tenga la actitud de dibujar en una pizarra el panorama político según los intereses de las partes y hacerlo público. Ya no es cuestión de decir "este es mi plan, yo gané, quítese de mi camino." Pienso que es más fácil decir "planteamos -como equipo- estos cinco principios básicos, estos cinco valores fundamentales, y estos cinco objetivos principales." Cualquier otro asunto que merezca atención pública, el gobierno solicitará diagnósticos por parte de las minorías especializadas o interesadas -stakeholders- y facilitará la intergración de equipos transversales entre sectores de sociedad civil y empresas privadas en busca de sinergias para la solución de aquellos problemas específicos.
Thursday, September 18, 2008
Sustainability and addiction to comfort
Evaluating the symptoms of a disease enable an accurate diagnosis. Carbon emissions, melting ice caps, endangered or extinct species, food and water shortages are all causes of a larger conflict, that we have agreed to call Climate Change. Unfortunately, suppressing the symptoms may not cure the disease necessarily.
Humanity is self-destructive, unlike other living organisms with far limited intellectual capabilities. It could be a quantitative problem. Demographics show an exponential increase from one to six billion in last century's turn. Is there a way of knowing how many people can this planet accommodate living peacefully, happily, and sustainably? Perhaps many more as we already are.
Civilization came to a turning point several millennia ago when the Law became the governing institution of most societies. In present times, the most developed nations in the world are the ones that have better integrated the understanding of a legal system with the pragmatic enforcement of such set of codes and rules.
Even when history has proven that nuclear weapons lead in no constructive direction and military armament does not make a country richer, safer or more developed, the world dared to spend over one trillion dollars in armament in 2007. That is one million millions. Definitely, expenditure that is far from sustainable because it does not feed the hungry or heal the sick or train them to overcome their chronic states of misery.
The time has arrived for the human race to transform to sustainable development in order to survive, like it transformed to the Law for peaceful coexistence.
We have managed to stay afloat without happiness and peace, other inherently human values we have been distracted from in recent times. But we cannot live that long without sustainability.
It is fallacious to say that the world is addicted to oil. It is certainly addicted to energy. Modern comfort is highly energy-intense. Therefore, humanity is challenged to find comfortable living conditions that are not so energy-intense. And we must do so creatively, empathically and non-violently, to ensure our permanence on planet earth as the wonderful species humankind has been.
The symptoms are all clear. Let's just agree in unison that transformation is civilization's top priority and that political leadership is not standing to the challenge just yet.
Humanity is self-destructive, unlike other living organisms with far limited intellectual capabilities. It could be a quantitative problem. Demographics show an exponential increase from one to six billion in last century's turn. Is there a way of knowing how many people can this planet accommodate living peacefully, happily, and sustainably? Perhaps many more as we already are.
Civilization came to a turning point several millennia ago when the Law became the governing institution of most societies. In present times, the most developed nations in the world are the ones that have better integrated the understanding of a legal system with the pragmatic enforcement of such set of codes and rules.
Even when history has proven that nuclear weapons lead in no constructive direction and military armament does not make a country richer, safer or more developed, the world dared to spend over one trillion dollars in armament in 2007. That is one million millions. Definitely, expenditure that is far from sustainable because it does not feed the hungry or heal the sick or train them to overcome their chronic states of misery.
The time has arrived for the human race to transform to sustainable development in order to survive, like it transformed to the Law for peaceful coexistence.
We have managed to stay afloat without happiness and peace, other inherently human values we have been distracted from in recent times. But we cannot live that long without sustainability.
It is fallacious to say that the world is addicted to oil. It is certainly addicted to energy. Modern comfort is highly energy-intense. Therefore, humanity is challenged to find comfortable living conditions that are not so energy-intense. And we must do so creatively, empathically and non-violently, to ensure our permanence on planet earth as the wonderful species humankind has been.
The symptoms are all clear. Let's just agree in unison that transformation is civilization's top priority and that political leadership is not standing to the challenge just yet.
Friday, September 12, 2008
Article published on China Daily today
Costa Rica stresses eco-environment
Comment on "Travel boom poses threat to Costa Rica's eco-environment" (China Daily, July 17)
Thanks to many key decisions taken during the last 35 years for conservation awareness and education on the importance of protecting its biodiversity and natural resources, Costa Rica now ranks fifth, according to the Environmental Performance Index (EPI) developed by Yale and Columbia universities. Costa Rica's position is only behind Switzerland, Sweden, Norway, and Finland (Newsweek, July 7-14, 2008).
Costa Rica outranks major environmental powers such as Germany, New Zealand and Canada, at a time when climate change poses perhaps the greatest threat that modern civilization has faced. This translates into global leadership in tackling a conflict that affects us equally in our global community.
The EPI is a well-deserved recognition for a country that has doubled its forest coverage in the last 20 years and has more than 25 percent of its territory protected by conservation laws. Moreover, the country is home to the National Biodiversity Institute, a leading international institution dedicated to the protection of wildlife biodiversity as a sustainable way to develop rural and urban societies in harmony with the surrounding natural environment.
The state has also implemented an important measure providing a Certification for Sustainable Tourism. This certificate rewards socially and environmentally responsible companies that also maintained high levels of consumer satisfaction, while carefully identifying companies and agents that are genuinely sustainable.
One week after the publication of the EPI index, China Daily published the article "Travel boom poses threat to Costa Rica's eco-environment", on July 17, 2008. This fifth place on the EPI does not mean Costa Rica has no further room for improvement.
In fact, the Costa Rican government under the Oscar Arias administration has issued this year an executive decree to improve eco-development regulations. There are serious decisions that need to be taken in the near future, mainly targeted at improving even more the ecological condition of rich mineral water reservoirs, abundant fisheries and gorgeous scenic spots, like beaches, volcanoes, and rainforests.
President Oscar Arias, Nobel Peace Prize laureate in 1987, presented last year The Peace With Nature Program, whose aim is to make Costa Rica the first carbon-neutral nation by 2021. This is a sound proof that Costa Rica is a country with accomplishments as well as goals in environmental performance. As he emphasized, "We shall not renounce life on the planet."
Antonio Burgues, Costa Rica's ambassador to China
Comment on "Travel boom poses threat to Costa Rica's eco-environment" (China Daily, July 17)
Thanks to many key decisions taken during the last 35 years for conservation awareness and education on the importance of protecting its biodiversity and natural resources, Costa Rica now ranks fifth, according to the Environmental Performance Index (EPI) developed by Yale and Columbia universities. Costa Rica's position is only behind Switzerland, Sweden, Norway, and Finland (Newsweek, July 7-14, 2008).
Costa Rica outranks major environmental powers such as Germany, New Zealand and Canada, at a time when climate change poses perhaps the greatest threat that modern civilization has faced. This translates into global leadership in tackling a conflict that affects us equally in our global community.
The EPI is a well-deserved recognition for a country that has doubled its forest coverage in the last 20 years and has more than 25 percent of its territory protected by conservation laws. Moreover, the country is home to the National Biodiversity Institute, a leading international institution dedicated to the protection of wildlife biodiversity as a sustainable way to develop rural and urban societies in harmony with the surrounding natural environment.
The state has also implemented an important measure providing a Certification for Sustainable Tourism. This certificate rewards socially and environmentally responsible companies that also maintained high levels of consumer satisfaction, while carefully identifying companies and agents that are genuinely sustainable.
One week after the publication of the EPI index, China Daily published the article "Travel boom poses threat to Costa Rica's eco-environment", on July 17, 2008. This fifth place on the EPI does not mean Costa Rica has no further room for improvement.
In fact, the Costa Rican government under the Oscar Arias administration has issued this year an executive decree to improve eco-development regulations. There are serious decisions that need to be taken in the near future, mainly targeted at improving even more the ecological condition of rich mineral water reservoirs, abundant fisheries and gorgeous scenic spots, like beaches, volcanoes, and rainforests.
President Oscar Arias, Nobel Peace Prize laureate in 1987, presented last year The Peace With Nature Program, whose aim is to make Costa Rica the first carbon-neutral nation by 2021. This is a sound proof that Costa Rica is a country with accomplishments as well as goals in environmental performance. As he emphasized, "We shall not renounce life on the planet."
Antonio Burgues, Costa Rica's ambassador to China
Thursday, September 04, 2008
Water runs dry
So goes the saying. Take it seriously.
The Economist publishes an article called "Running Dry" on its August 23rd, 2008 edition that gives shocking statistics about the problem.
Global water consumption is estimated to be growing at 100% every 20 years. This means, every 20 years there is twice the demand for the precious liquid.
Unlike oil, water has no substitute. And yet, the global economy pretty much runs on water, perhaps more than oil. Think about agriculture. Industrial production. Even high technology runs on water too. Did you know that it takes 13 cubic meters of water (1300 liters) to produce a single electronic wafer that will lead to the production of a few dozen computer microchips?
Think again if you think oil is the conflict of the future. In ten years, oil will be dispensable. Water still will not.
Five big food and beverage giants -Nestle, Unilever, Coca Cola, Anheuser-Busch and Danone- consume almost 575 billion liters of water every year, which is the same amount required to satisfy all basic needs of every person in the planet for a year. Nestle uses four liters of water to produce one liter of product. But it takes 3000 liters of water to grow the agricultural products that goes inside it. And who pays this environmental cost? So far, nobody.
Einstein said we cannot solve problems thinking in the same way we created them. We have to move forward. Further. Farther.
Beijing has a new strict rule for "zero-liquid discharge", which forbid companies from discarding residue waters into the environment. Is your country, state or community doing this already? Perhaps you are lagging the Asian giant's environmental measures.
Does this sound like the diagnosis of a future global conflict in the making?
The Economist publishes an article called "Running Dry" on its August 23rd, 2008 edition that gives shocking statistics about the problem.
Global water consumption is estimated to be growing at 100% every 20 years. This means, every 20 years there is twice the demand for the precious liquid.
Unlike oil, water has no substitute. And yet, the global economy pretty much runs on water, perhaps more than oil. Think about agriculture. Industrial production. Even high technology runs on water too. Did you know that it takes 13 cubic meters of water (1300 liters) to produce a single electronic wafer that will lead to the production of a few dozen computer microchips?
Think again if you think oil is the conflict of the future. In ten years, oil will be dispensable. Water still will not.
Five big food and beverage giants -Nestle, Unilever, Coca Cola, Anheuser-Busch and Danone- consume almost 575 billion liters of water every year, which is the same amount required to satisfy all basic needs of every person in the planet for a year. Nestle uses four liters of water to produce one liter of product. But it takes 3000 liters of water to grow the agricultural products that goes inside it. And who pays this environmental cost? So far, nobody.
Einstein said we cannot solve problems thinking in the same way we created them. We have to move forward. Further. Farther.
Beijing has a new strict rule for "zero-liquid discharge", which forbid companies from discarding residue waters into the environment. Is your country, state or community doing this already? Perhaps you are lagging the Asian giant's environmental measures.
Does this sound like the diagnosis of a future global conflict in the making?
Thursday, July 31, 2008
Environment Performance Index - Costa Rica's success
The recently published Environment Performance Index, created at Columbia and Yale Universities, presents a graphic image of today's human development. In days when Climate Change is quickly becoming the gravest conflict our civilization has faced, leadership is color green.
This is not an ideological proposition. EPI shows different shades of green among countries that are at the forefront of environmental conservation.
Costa Rica appears in fifth place, as a result of thirty years of prioritizing environmental protection, bio-education and research and development in biodiversity. Besides, eco-tourism has become one of the country's main sources of income, with nearly 2 million foreign visitors this year, on a country with a population of 4.5 million.
Global conflicts demand global leadership. President Oscar Arias, Nobel Peace Prize Laureate in 1987, launched in 2007 the program Peace with Nature, which sets the challenging goal of making of Costa Rica the first carbon-neutral country in the world by 2021. That is, to be the first country that manages to mitigate internally all the carbon it generates to the environment.
This will be accomplished through reforestation, a policy that has doubled the country's forest land in the last 20 years. Only in 2007, Costa Rica planted 5 million trees, becoming the country with the highest per capita reforestation rate in the world. The goal is to plant 10 million new trees by 2010.
Also, over 90% of Costa Rica's electricity is generated from renewable sources, predominantly hydroelectric power. With nine active volcanoes in our 51,100 square kilometers of land area, geothermal energy has huge potential in Costa Rica. This is not only renewable, but also clean energy as well.
Located at 9 degrees North above the Equator line, Costa Rica is one of the best places on Earth for solar panel farming to generate solar energy. And with 1500 kilometers of coastal line, it is one of the countries with a better ratio of area to coastal land, which means it has great potential for ocean tide electricity generation as well.
Green is the new color of development. Green will be the leaders that will help the world transform the global conflict of Climate Change, better sooner than later.
This is not an ideological proposition. EPI shows different shades of green among countries that are at the forefront of environmental conservation.
Costa Rica appears in fifth place, as a result of thirty years of prioritizing environmental protection, bio-education and research and development in biodiversity. Besides, eco-tourism has become one of the country's main sources of income, with nearly 2 million foreign visitors this year, on a country with a population of 4.5 million.
Global conflicts demand global leadership. President Oscar Arias, Nobel Peace Prize Laureate in 1987, launched in 2007 the program Peace with Nature, which sets the challenging goal of making of Costa Rica the first carbon-neutral country in the world by 2021. That is, to be the first country that manages to mitigate internally all the carbon it generates to the environment.
This will be accomplished through reforestation, a policy that has doubled the country's forest land in the last 20 years. Only in 2007, Costa Rica planted 5 million trees, becoming the country with the highest per capita reforestation rate in the world. The goal is to plant 10 million new trees by 2010.
Also, over 90% of Costa Rica's electricity is generated from renewable sources, predominantly hydroelectric power. With nine active volcanoes in our 51,100 square kilometers of land area, geothermal energy has huge potential in Costa Rica. This is not only renewable, but also clean energy as well.
Located at 9 degrees North above the Equator line, Costa Rica is one of the best places on Earth for solar panel farming to generate solar energy. And with 1500 kilometers of coastal line, it is one of the countries with a better ratio of area to coastal land, which means it has great potential for ocean tide electricity generation as well.
Green is the new color of development. Green will be the leaders that will help the world transform the global conflict of Climate Change, better sooner than later.
Monday, April 14, 2008
Food price on the rise
Perhaps everyone that will read this post will not suffer directly from the lack of food on your table. If you can read this, you can probably afford a couple of slices of bread and a glass of milk every day. But almost half of the population of the world struggles to obtain one decent ration of food per day.
In the last three years, according to World Bank statistics, the price of wheat -an essential commodity to billions of people- has risen 181%. Those hundreds of millions who used to stretch their incomes at the end of the month, simply cannot afford bread any longer.
Economics, as all human phenomena, are interlinked circumstances with realities. In some occasions, even future predictions plan a role in modern, globalized Economics. What happens here certainly has an effect over there. A subsidy for agricultural production to increase biofuels here, makes the prices of agricultural food to increase over there.
The conflict we are facing, as most global conflicts today, also follows the typical conflict dynamics of growing in spiral. This means, it is bigger and bigger every day. It also follows the pattern of most global conflicts today, that intervention has to be a decisive set of measures to counter the spiral from growing further. Every day these measures are not taken, or every day they are not taken effectively but superficially, the conflict keeps getting bigger.
To make it all worse, with food prices, as well as with climate change, we are talking about human lives at risk of death.
Perhaps you reading this post will never even meet anyone that will struggle so much for their food or for dramatic changes in global climatic tendencies. As of me, living in China, I coexist every day with people that do struggle, that do feel the impact on food prices.
Global conflicts put a strain on humankind as the leading species on the planet. Our civilization's failure is a failure to all of us. We are in it together.
In the last three years, according to World Bank statistics, the price of wheat -an essential commodity to billions of people- has risen 181%. Those hundreds of millions who used to stretch their incomes at the end of the month, simply cannot afford bread any longer.
Economics, as all human phenomena, are interlinked circumstances with realities. In some occasions, even future predictions plan a role in modern, globalized Economics. What happens here certainly has an effect over there. A subsidy for agricultural production to increase biofuels here, makes the prices of agricultural food to increase over there.
The conflict we are facing, as most global conflicts today, also follows the typical conflict dynamics of growing in spiral. This means, it is bigger and bigger every day. It also follows the pattern of most global conflicts today, that intervention has to be a decisive set of measures to counter the spiral from growing further. Every day these measures are not taken, or every day they are not taken effectively but superficially, the conflict keeps getting bigger.
To make it all worse, with food prices, as well as with climate change, we are talking about human lives at risk of death.
Perhaps you reading this post will never even meet anyone that will struggle so much for their food or for dramatic changes in global climatic tendencies. As of me, living in China, I coexist every day with people that do struggle, that do feel the impact on food prices.
Global conflicts put a strain on humankind as the leading species on the planet. Our civilization's failure is a failure to all of us. We are in it together.
Por la recuperación de la paz
Nos unimos a la campaña de recuperación de la paz en Costa Rica. Aunado al esfuerzo político para recuperar la dirección y la estrategia, es fundamental identificar las causas de la violencia que agobia al país para ser más consecuentes proponiendo las transformaciones de esos conflictos.
Es cierto además que "la paz es cosa de todos", como solía decir un anuncio publicitario de un gobierno anterior en el país.
También es cierto que la violencia no se reprime con violencia.
Busquemos los ejemplos de paz, proactiva, constructiva, sostenible, y recordemos a Johan Galtung, gran académico noruego en temas de paz: "Paz es la capacidad de transformar conflictos de manera creativa, empática y no violenta."
Es cierto además que "la paz es cosa de todos", como solía decir un anuncio publicitario de un gobierno anterior en el país.
También es cierto que la violencia no se reprime con violencia.
Busquemos los ejemplos de paz, proactiva, constructiva, sostenible, y recordemos a Johan Galtung, gran académico noruego en temas de paz: "Paz es la capacidad de transformar conflictos de manera creativa, empática y no violenta."
Saturday, January 12, 2008
Inseguridad Ciudadana o desarrollo en parches
Transformación del conflicto de la inseguridad ciudadana en Costa Rica [O del desarrollo en parches]
Costa Rica verdaderamente es un país en vías de desarrollo. Algunos índices mundiales de medición de desarrollo ubican al país en la élite de países desarrollados del mundo. Otros índices nos colocan en el cabús del tren. Hemos alcanzado desarrollo en parches, y los huecos que ha dejado nuestro parchado tapete nos generan inquietud. Ciertamente, es por parchar con desarrollo esos espacios hacia donde hay que gobernar.
La inseguridad ciudadana es un problema provocado por la envidia del que tiene menos que el otro. Este es el resultado de la desigualdad socioeconómica que vive el país. Dicho problema detonó a partir de la crisis de principios de la década de los ochentas. A partir de ahí, comenzó un desgaste progresivo de la clase media, bastante homogénea, y comenzó también una polarización socioeconómica que no distinguió ni zona geográfica ni apellido. Así, vecinos del mismo barrio se hicieron ricos y otros no, al igual que miembros de una misma familia se enriquecieron, mientras sus parientes cercanos vieron comprometido su sostenimiento económico.
De ahí surgió una variedad de consecuencias: deserción estudiantil para poder trabajar; inflación y devaluación, que afectaron sensiblemente el ingreso y fomentaron mayor inmigración nicaragüense; aumento vertiginoso en la criminalidad.
Dicha desigualdad provoca envidia de dos tipos: de la buena, por querer ser lo que llegaron a ser aquellos que progresaron limpiamente, sea por medio de la educación o por medio del trabajo tesonero y el aprovechamiento de oportunidades; y de la mala, por querer tener lo que otros tienen, sobre todo los que llegaron a tenerlo rápidamente, ojalá por las buenas, y a veces por medio de corrupción política y de delitos impunes. Los primeros fueron buenos modelos para sus hijos y vecinos, quienes se vieron motivados a continuar estudiando. En todo nuestro país se sabe que la educación es el camino más cierto y seguro para alcanzar el desarrollo y la riqueza. Los segundos fueron malos ejemplos, y de ellos se detona un problema que ha crecido en espiral: la criminalidad que busca tener, no por medio de la generación propia de riqueza, sino por medio de quitarle a otros lo que es de ellos.
Aunado a este creciente espiral vicioso de violencia, existen muchas probabilidades de éxito para los que eligen la vía de la criminalidad: poca probabilidad de ser capturados, menos probabilidad de ser sancionados, prácticamente ninguna probabilidad de morir en el intento, y con resultados a corto plazo. Este medio de generación de riqueza es insostenible porque menoscaba el estado de bienestar en el que es más fértil el desarrollo de emprendedores.
Mientras tanto, el círculo virtuoso de la educación es a 20 años plazo, implica grandísimos sacrificios económicos personales y de los padres, enormes esfuerzos individuales, y los resultados no son ni imaginables en edades donde es indispensable estudiar para alcanzar el desarrollo.
El problema de la inseguridad no se resuelve con más presupuesto para perseguir, reprimir, sancionar y encarcelar a los “malos.” El problema se resuelve con que los “malos” se conviertan en buenos. Para ello, se requieren incentivos para que la iniciativa provenga de ellos. Ningún gobierno, ni el más represivo ni el más rico, ha podido hacer que el que obra para mal obre para bien. Esto es un acto que proviene del fuero interno del ser humano.
Un problema coadyuvante a la crisis de seguridad ciudadana es el sistema educativo, pos dos razones: primero, no logra entusiasmar a los estudiantes que desertan; y segundo, no logra formar a los estudiantes para el futuro, que es hacia donde vamos, sino que los forma para el presente, o, en el peor de los casos, para el pasado.
Una tercera causa del problema de inseguridad es un rasgo cultural costarricense: somos poco emprendedores. No tenemos desarrollado un espíritu emprendedor para tomar iniciativas y ser preactivos en la generación de nuestra propia riqueza. No vale la pena ahondar en las causas antropológicas del asunto, aunque sí es un incentivo perverso para el espíritu emprendedor el tener, por generaciones, un Estado que provee de muchas necesidades básicas al ciudadano, quien se acostumbra a que lo que necesita lo puede reclamar del Estado.
La propuesta de transformación debe ser intersectorial, para interrumpir el círculo vicioso eficazmente. Primero, el sistema educativo debe encontrar formas alternativas y creativas de educar a los excluidos del sistema y a los graduandos que deberán contar con destrezas más desarrolladas para la creación de valor, cualquiera que sea el oficio en el que se desempeñen. Para ello, es indispensable formar a la población hacia la estimulación del espíritu emprendedor, algo que se puede conseguir en semanas y no en años. Esto ayudaría a que el desertor del sistema educativo, o el que por razones económicas se ha visto excluido del sistema, o bien, para el que, sin desertar, ha dejado de creer que la educación es el camino más cierto y seguro para el desarrollo, tenga la opción de emprender en el rumbo de la generación de riqueza sostenible.
Segundo, el Gobierno debe promover políticas tendientes a apoyar institucional y financieramente las iniciativas de nuevos emprendimientos, fomentando los encadenamientos productivos principalmente a los sectores de mayor valor agregado que el país desea tener a partir de su bicentenario.
Tercero, el sistema judicial debe atacar severamente el negocio criminal de intercambio de bienes robados. Puesto en una balanza, esto aporta más a la solución del problema que la persecución de narcotráfico. Además, debe concentrarse en algunos focos geográficos de criminalidad para ir limpiando las zonas una por una.
Cuarto, el Presidente debe manejar un discurso de esperanza para el futuro a corto plazo, invitar a la población a hacerse parcialmente responsable, en lo que corresponda, a su propia educación y a su propia generación de riqueza, porque el Estado no puede ni estudiar por cada estudiante ni pensar creativamente en ideas de valor por cada trabajador. O sea, la seguridad del futuro próximo recae, en pequeñas dosis, en cada ciudadano que estudie o trabaje.
La conclusión de este análisis de transformación de conflicto es que el problema de inseguridad es un problema transitorio en sociedades que han dejado de ser pobres y aún no llegan a ser ricas. Costa Rica es un vivo ejemplo de ello. Ciertamente, la calidad de vida, los niveles de pobreza y el Producto Interno del país muestran índices muy lejanos a los países pobres del mundo. Sin embargo, la riqueza que se ha generado aún no ha sido suficiente para alcanzar a toda la población y reducir los índices de envidia en los que menos tienen.
La oportunidad que tenemos como país, es la de alcanzar el desarrollo en unos pocos años. O sea, pegar en definitiva los parches que le hacen falta al tapete para constituirnos en un Estado desarrollado. Para ello se requiere el esfuerzo de todos los ciudadanos, y sin el cual ningún Presidente ni ningún Gobierno podrá lograrlo. El apoyo al Presidente y al Partido Político de su predilección para la elección del 2010 comienza hoy, ayudando al Gobierno actual a dejar un mejor país para quien venga después.
Costa Rica verdaderamente es un país en vías de desarrollo. Algunos índices mundiales de medición de desarrollo ubican al país en la élite de países desarrollados del mundo. Otros índices nos colocan en el cabús del tren. Hemos alcanzado desarrollo en parches, y los huecos que ha dejado nuestro parchado tapete nos generan inquietud. Ciertamente, es por parchar con desarrollo esos espacios hacia donde hay que gobernar.
La inseguridad ciudadana es un problema provocado por la envidia del que tiene menos que el otro. Este es el resultado de la desigualdad socioeconómica que vive el país. Dicho problema detonó a partir de la crisis de principios de la década de los ochentas. A partir de ahí, comenzó un desgaste progresivo de la clase media, bastante homogénea, y comenzó también una polarización socioeconómica que no distinguió ni zona geográfica ni apellido. Así, vecinos del mismo barrio se hicieron ricos y otros no, al igual que miembros de una misma familia se enriquecieron, mientras sus parientes cercanos vieron comprometido su sostenimiento económico.
De ahí surgió una variedad de consecuencias: deserción estudiantil para poder trabajar; inflación y devaluación, que afectaron sensiblemente el ingreso y fomentaron mayor inmigración nicaragüense; aumento vertiginoso en la criminalidad.
Dicha desigualdad provoca envidia de dos tipos: de la buena, por querer ser lo que llegaron a ser aquellos que progresaron limpiamente, sea por medio de la educación o por medio del trabajo tesonero y el aprovechamiento de oportunidades; y de la mala, por querer tener lo que otros tienen, sobre todo los que llegaron a tenerlo rápidamente, ojalá por las buenas, y a veces por medio de corrupción política y de delitos impunes. Los primeros fueron buenos modelos para sus hijos y vecinos, quienes se vieron motivados a continuar estudiando. En todo nuestro país se sabe que la educación es el camino más cierto y seguro para alcanzar el desarrollo y la riqueza. Los segundos fueron malos ejemplos, y de ellos se detona un problema que ha crecido en espiral: la criminalidad que busca tener, no por medio de la generación propia de riqueza, sino por medio de quitarle a otros lo que es de ellos.
Aunado a este creciente espiral vicioso de violencia, existen muchas probabilidades de éxito para los que eligen la vía de la criminalidad: poca probabilidad de ser capturados, menos probabilidad de ser sancionados, prácticamente ninguna probabilidad de morir en el intento, y con resultados a corto plazo. Este medio de generación de riqueza es insostenible porque menoscaba el estado de bienestar en el que es más fértil el desarrollo de emprendedores.
Mientras tanto, el círculo virtuoso de la educación es a 20 años plazo, implica grandísimos sacrificios económicos personales y de los padres, enormes esfuerzos individuales, y los resultados no son ni imaginables en edades donde es indispensable estudiar para alcanzar el desarrollo.
El problema de la inseguridad no se resuelve con más presupuesto para perseguir, reprimir, sancionar y encarcelar a los “malos.” El problema se resuelve con que los “malos” se conviertan en buenos. Para ello, se requieren incentivos para que la iniciativa provenga de ellos. Ningún gobierno, ni el más represivo ni el más rico, ha podido hacer que el que obra para mal obre para bien. Esto es un acto que proviene del fuero interno del ser humano.
Un problema coadyuvante a la crisis de seguridad ciudadana es el sistema educativo, pos dos razones: primero, no logra entusiasmar a los estudiantes que desertan; y segundo, no logra formar a los estudiantes para el futuro, que es hacia donde vamos, sino que los forma para el presente, o, en el peor de los casos, para el pasado.
Una tercera causa del problema de inseguridad es un rasgo cultural costarricense: somos poco emprendedores. No tenemos desarrollado un espíritu emprendedor para tomar iniciativas y ser preactivos en la generación de nuestra propia riqueza. No vale la pena ahondar en las causas antropológicas del asunto, aunque sí es un incentivo perverso para el espíritu emprendedor el tener, por generaciones, un Estado que provee de muchas necesidades básicas al ciudadano, quien se acostumbra a que lo que necesita lo puede reclamar del Estado.
La propuesta de transformación debe ser intersectorial, para interrumpir el círculo vicioso eficazmente. Primero, el sistema educativo debe encontrar formas alternativas y creativas de educar a los excluidos del sistema y a los graduandos que deberán contar con destrezas más desarrolladas para la creación de valor, cualquiera que sea el oficio en el que se desempeñen. Para ello, es indispensable formar a la población hacia la estimulación del espíritu emprendedor, algo que se puede conseguir en semanas y no en años. Esto ayudaría a que el desertor del sistema educativo, o el que por razones económicas se ha visto excluido del sistema, o bien, para el que, sin desertar, ha dejado de creer que la educación es el camino más cierto y seguro para el desarrollo, tenga la opción de emprender en el rumbo de la generación de riqueza sostenible.
Segundo, el Gobierno debe promover políticas tendientes a apoyar institucional y financieramente las iniciativas de nuevos emprendimientos, fomentando los encadenamientos productivos principalmente a los sectores de mayor valor agregado que el país desea tener a partir de su bicentenario.
Tercero, el sistema judicial debe atacar severamente el negocio criminal de intercambio de bienes robados. Puesto en una balanza, esto aporta más a la solución del problema que la persecución de narcotráfico. Además, debe concentrarse en algunos focos geográficos de criminalidad para ir limpiando las zonas una por una.
Cuarto, el Presidente debe manejar un discurso de esperanza para el futuro a corto plazo, invitar a la población a hacerse parcialmente responsable, en lo que corresponda, a su propia educación y a su propia generación de riqueza, porque el Estado no puede ni estudiar por cada estudiante ni pensar creativamente en ideas de valor por cada trabajador. O sea, la seguridad del futuro próximo recae, en pequeñas dosis, en cada ciudadano que estudie o trabaje.
La conclusión de este análisis de transformación de conflicto es que el problema de inseguridad es un problema transitorio en sociedades que han dejado de ser pobres y aún no llegan a ser ricas. Costa Rica es un vivo ejemplo de ello. Ciertamente, la calidad de vida, los niveles de pobreza y el Producto Interno del país muestran índices muy lejanos a los países pobres del mundo. Sin embargo, la riqueza que se ha generado aún no ha sido suficiente para alcanzar a toda la población y reducir los índices de envidia en los que menos tienen.
La oportunidad que tenemos como país, es la de alcanzar el desarrollo en unos pocos años. O sea, pegar en definitiva los parches que le hacen falta al tapete para constituirnos en un Estado desarrollado. Para ello se requiere el esfuerzo de todos los ciudadanos, y sin el cual ningún Presidente ni ningún Gobierno podrá lograrlo. El apoyo al Presidente y al Partido Político de su predilección para la elección del 2010 comienza hoy, ayudando al Gobierno actual a dejar un mejor país para quien venga después.
Thursday, November 15, 2007
Expo Shanghai 2010
The universal fair Shanghai 2010, under the theme "Better City, Better Life", is not an exhibition to propose how we want the world to be in the year 2000 or in the year 2010. The conflicts we civilization have created will require many years for its transformation.
Those of us who have already developed awareness about the dimension and gravity of climate change know that in the rest of our lives we shall not see a better natural environment than the one we found when we were born.
Those of us who have further progressed on the path of transformation of these conflicts would like to share with others -with the rest of the world, if possible- some discoveries that give real hope to our children that they will see a better natural environment than the one they will encounter at the wake of their lives.
Costa Rica is global leader in demilitarization, environmental consevation and biodiversity. We are also prominent in sustainable development and generation of energy from renewable sources. We believe we have found an effective formula to improve peaceful coexistence with our ecosystems and to achieve sustainable development for our nation, in our country and within our State.
This is what we want to share, and the Expo Shanghai 2010 is the ideal scenario with the ideal theme to do it.
Those of us who have already developed awareness about the dimension and gravity of climate change know that in the rest of our lives we shall not see a better natural environment than the one we found when we were born.
Those of us who have further progressed on the path of transformation of these conflicts would like to share with others -with the rest of the world, if possible- some discoveries that give real hope to our children that they will see a better natural environment than the one they will encounter at the wake of their lives.
Costa Rica is global leader in demilitarization, environmental consevation and biodiversity. We are also prominent in sustainable development and generation of energy from renewable sources. We believe we have found an effective formula to improve peaceful coexistence with our ecosystems and to achieve sustainable development for our nation, in our country and within our State.
This is what we want to share, and the Expo Shanghai 2010 is the ideal scenario with the ideal theme to do it.
Costa Rica Consensus
The Costa Rica Consensus, presented by President and Nobel Peace Laureate Dr. Óscar Arias, represents a novelty in terms of global foreign policy. If the interest of governments and countries in the world is to improve the wellbeing of their people, it is evident that military spending is incorrect from a strategic point of view, since itt does not tend to comply with the former objective.
It is also incorrect from an ethical point of view, since military spending tends to the reduction of other human beings' wellbeing.
If wellbeing is measured in quality of life, including, among many other factors, quality of the environment; development sustainability; access, quality and cost of healthcare; access, quality and cost of education; justice in wealth distribution; effectiveness in wealth generation; therefore, it is true that war on the periphery of a country's borders or war within a country's borders reduces considerably the possibilities of sustainable, sustained and effective development.
Socio-economic indexes may not tolerate a war for much time. Also, military spending is, in economic terms, spending that is not attending other critical areas for development, namely healthcare and education. Any sovereign government may take the sovereign decision to suspend military spending and direct it to other priorities.
The cost for a State to develop a technical employee or a professional, or to simply graduate a person from high school, is much lower than the cost of poverty, unemployment and disease. Also, an educated person will produce wealth more effectively, more certainly, and more sustainably. This means that the generation of wellbeing is a virtuous cycle of sustainable development, if a government has the correct order of economic priorities.
For Costa Rica, military spending is not even a priority.
Now, a country like China, with its millenary history, its present, the forecasts about its economic development, its global leadership of common development and mutual benefits, its Buddhist philosophy of peace, its Taoist philosophy of choosing the Good from the Evil, and its democratic principle of socializing the greater wellbeing for the greater majority, could certainly embrace the Costa Rica Consensus as a flag to consolidate friendships around the globe and increase its commercial ties with three-fourths of the United Nations, which are developing countries, who have discovered, in this Twenty-First Century China, a good commercial partner, an important defense ally, and a good friend that offers help.
It is also incorrect from an ethical point of view, since military spending tends to the reduction of other human beings' wellbeing.
If wellbeing is measured in quality of life, including, among many other factors, quality of the environment; development sustainability; access, quality and cost of healthcare; access, quality and cost of education; justice in wealth distribution; effectiveness in wealth generation; therefore, it is true that war on the periphery of a country's borders or war within a country's borders reduces considerably the possibilities of sustainable, sustained and effective development.
Socio-economic indexes may not tolerate a war for much time. Also, military spending is, in economic terms, spending that is not attending other critical areas for development, namely healthcare and education. Any sovereign government may take the sovereign decision to suspend military spending and direct it to other priorities.
The cost for a State to develop a technical employee or a professional, or to simply graduate a person from high school, is much lower than the cost of poverty, unemployment and disease. Also, an educated person will produce wealth more effectively, more certainly, and more sustainably. This means that the generation of wellbeing is a virtuous cycle of sustainable development, if a government has the correct order of economic priorities.
For Costa Rica, military spending is not even a priority.
Now, a country like China, with its millenary history, its present, the forecasts about its economic development, its global leadership of common development and mutual benefits, its Buddhist philosophy of peace, its Taoist philosophy of choosing the Good from the Evil, and its democratic principle of socializing the greater wellbeing for the greater majority, could certainly embrace the Costa Rica Consensus as a flag to consolidate friendships around the globe and increase its commercial ties with three-fourths of the United Nations, which are developing countries, who have discovered, in this Twenty-First Century China, a good commercial partner, an important defense ally, and a good friend that offers help.
Saturday, September 29, 2007
Diagnóstico de Conflicto del Clima Político
“Paz es la capacidad de transformar conflictos de manera creativa, empática y no violenta.” (Johan Galtung)
I. Diagnóstico del escenario político pre-Referéndum.
El Referéndum está absorbiendo enormes cantidades de energía, tiempo, esfuerzos y recurso humano –público y privado- de la dinámica socio-política de la nación. Sin embargo, el Referéndum no resolverá ninguno de los problemas que ambos bandos contendientes creen que resolverá. Algunas causas que generan percepciones en la población y que no se agotan con el Referéndum:
a. Crisis económica de inicios de los 80s: causas económicas de la polarización de la sociedad que hicieron que miles de familias cayeran en la pobreza sin que el sistema institucional pudiera evitarlo o ayudarles a salir de forma alternativa, hasta la fecha;
b. Fin de la Guerra Fría: causa geopolítica que sacó a América Latina de la agenda de cooperación internacional estadounidense hace 18 años;
c. “Combo” del ICE: causa histórica de escisión en el vínculo de confianza política entre el gobierno y la sociedad civil;
d. 11 de setiembre: causa geopolítica que polarizó a la comunidad internacional entre apoyar a los Estados Unidos en su “guerra contra el terrorismo” (invasiones a Afganistán e Irak) y posicionarse en contra para buscar alternativas a la hegemonía estadounidense post-Guerra Fría;
e. Escándalos de corrupción en la función pública costarricense: causa que generó una ruptura en la relación de confianza que había entre el gobierno y la sociedad civil;
f. Revolución de internet: causa tecnológica en beneficio de la transparencia y el flujo de información. Arma de doble filo para la gobernabilidad. Con transparencia, internet genera sinergias. Con secretismo, entrabamiento.
II. Necesidad de transformación: Tras años de inercia nacional, el conflicto socio-político requiere intervención urgente: La Costa Rica que celebrará su bicentenario en el 2021 se empieza a gestar hoy. No hay ningún obstáculo que permita a la nación ponerse de acuerdo a pesar de las diferencias que existan entre nosotros. Precisamente, esas diferencias son las que enriquecen al país y lo hacen único en el mundo. Si no hacemos nada constructivo, creativo, empático, no violento, articulado, inclusivo, participativo, el país seguirá a la deriva con reducida eficacia.
III. Intereses: es importante hacer un repaso de los intereses que persiguen las diferentes agrupaciones de la sociedad civil, la empresa privada y el gobierno. La idea es hacer un mapa que permita hacer vínculos de unión entre intereses comunes, y abrir canales de diálogo entre intereses diversos, que permitan el enriquecimiento mutuo que genera el intercambio. El resultado sería una multiplicidad de sinergias en diferentes vías y niveles, para ir creando una red de entidades vinculadas por intereses reales, no por posiciones ni por ideologías.
IV. Objetivos comunes: podríamos pensar que al menos estos tres son de común acuerdo de toda la población, o de una inmensa mayoría:
a. Erradicación de la pobreza presente (pobreza socioeconómica);
b. Reducción de la pobreza futura (brecha educativa y tecnológica);
c. Gobernabilidad: democratizar el “servicio al cliente” del Gobierno, ponerlo al alcance de la ciudadanía, sin distingo de condición socioeconómica o ubicación geográfica, y mejorar la eficiencia en la prestación de esos servicios. Ayudar a que el Gobierno gobierne.
V. Escenarios futuros deseables para el país: cada persona y agrupación tiene diferentes expectativas sobre el futuro. Estratégicamente, mejoraría la eficacia de la reconstrucción-país el contar con una visión conjunta para que todos, personas y agrupaciones, podamos encaminar nuestros esfuerzos en una dirección común. “La Costa Rica del bicentenario” es un escenario que reúne características útiles para este ejercicio. Algunas herramientas:
a. Pronóstico: entre la ineficacia de hacer mucho y lograr poco, y la inacción e indiferencia de no hacer nada, la transformación de la situación actual demanda un refrescamiento del panorama político, un remozamiento de las relaciones humanas a nivel de sociedad, una reconciliación entre los diferentes polos que han agudizado su posición extrema en años recientes, y un esfuerzo por pasar las páginas del pasado para dedicar esfuerzos a escribir las páginas del presente hacia el futuro;
b. Análisis contrafactual: es útil en este proceso pensar desde el futuro, según los escenarios deseables. Esto permite hacer un uso más eficaz de la visión, optimizando los recursos disponibles. Así, estaremos trabajando en el presente siempre teniendo en mente el rumbo que llevamos y los objetivos que queremos alcanzar. Lo contrario es hacerlo como predominantemente lo hacemos hoy en día: revisamos el pasado e intentamos modificarlo, ignorando que el pasado no es transformable, sólo el futuro;
c. “Modelo Socialista de generación de riqueza”: el modelo noruego es un modelo sociológico, político, económico y jurídico tendiente a la adecuada distribución de la riqueza, de manera que todos los habitantes del país cuenten con un mínimo de calidad de vida. Todos aportan para la causa de todos. Socialismo auténtico. A la vez, tienen esquemas económicos de generación de riqueza que aseguran un mejoramiento constante de esa calidad de vida de todos. No se puede repartir riqueza que no se genera. Por eso, ambos principios forman un tándem: reglas claras de distribución de riqueza y reglas eficientes para la generación de esa riqueza. Así, el que produce, ayuda a generar riqueza también para el que, por la razón que sea, no logra desarrollarse por su propia cuenta. A Costa Rica le falta muy poco en el esquema socialista, y le falta muy poco en el esquema de generación de riqueza. Optimizar ambos sectores es accesible para la realidad del país.
VI. Estructura sistémica: algunos principios clave para consolidar la estructura nacional:
a. Coexistencia pacífica: la desmilitarización no es esencial para la paz. Hay países con ejército que viven en paz, como Suecia y Dinamarca. La paz requiere apego a la no violencia, con o sin armas; a la creatividad en la búsqueda de soluciones a los problemas; y de empatía, para desarrollar mayor sensibilidad individual por el otro y solidaridad colectiva entre nosotros;
b. Comunicación efectiva:
i. Reglas de diálogo para escenarios de paz: mejorar en la escucha activa, mejorar en la asertividad, mejorar en el diálogo para la construcción;
ii. Mecanismo para producir soluciones en libertad y transparencia: facilitar la ruptura de paradigmas dentro del panorama político actual. Apelar a valores que enriquecen el “bien común;”
c. Celebración de la diversidad: apego al principio intercultural de que “las coincidencias unen; las diferencias enriquecen,” para fomentar un ambiente donde la mentalidad sea la de identificación de coincidencias y diferencias para generar vínculos y para enriquecer el diálogo con las diferencias;
d. Transparencia: reconciliación, regeneración de confianza: partimos del diagnóstico de que se ha perdido la confianza entre el Estado y la ciudadanía. Son pocas las instituciones que aún reflejan confianza popular. La confianza debe recuperarse para que, con ella, retoñe la gobernabilidad. Es indispensable un proceso de reconciliación serio, como lo han hecho otros países, para eliminar las partes del sistema que ya no funcionen y consolidar otras nuevas o existentes que aporten en la dirección deseable.
I. Diagnóstico del escenario político pre-Referéndum.
El Referéndum está absorbiendo enormes cantidades de energía, tiempo, esfuerzos y recurso humano –público y privado- de la dinámica socio-política de la nación. Sin embargo, el Referéndum no resolverá ninguno de los problemas que ambos bandos contendientes creen que resolverá. Algunas causas que generan percepciones en la población y que no se agotan con el Referéndum:
a. Crisis económica de inicios de los 80s: causas económicas de la polarización de la sociedad que hicieron que miles de familias cayeran en la pobreza sin que el sistema institucional pudiera evitarlo o ayudarles a salir de forma alternativa, hasta la fecha;
b. Fin de la Guerra Fría: causa geopolítica que sacó a América Latina de la agenda de cooperación internacional estadounidense hace 18 años;
c. “Combo” del ICE: causa histórica de escisión en el vínculo de confianza política entre el gobierno y la sociedad civil;
d. 11 de setiembre: causa geopolítica que polarizó a la comunidad internacional entre apoyar a los Estados Unidos en su “guerra contra el terrorismo” (invasiones a Afganistán e Irak) y posicionarse en contra para buscar alternativas a la hegemonía estadounidense post-Guerra Fría;
e. Escándalos de corrupción en la función pública costarricense: causa que generó una ruptura en la relación de confianza que había entre el gobierno y la sociedad civil;
f. Revolución de internet: causa tecnológica en beneficio de la transparencia y el flujo de información. Arma de doble filo para la gobernabilidad. Con transparencia, internet genera sinergias. Con secretismo, entrabamiento.
II. Necesidad de transformación: Tras años de inercia nacional, el conflicto socio-político requiere intervención urgente: La Costa Rica que celebrará su bicentenario en el 2021 se empieza a gestar hoy. No hay ningún obstáculo que permita a la nación ponerse de acuerdo a pesar de las diferencias que existan entre nosotros. Precisamente, esas diferencias son las que enriquecen al país y lo hacen único en el mundo. Si no hacemos nada constructivo, creativo, empático, no violento, articulado, inclusivo, participativo, el país seguirá a la deriva con reducida eficacia.
III. Intereses: es importante hacer un repaso de los intereses que persiguen las diferentes agrupaciones de la sociedad civil, la empresa privada y el gobierno. La idea es hacer un mapa que permita hacer vínculos de unión entre intereses comunes, y abrir canales de diálogo entre intereses diversos, que permitan el enriquecimiento mutuo que genera el intercambio. El resultado sería una multiplicidad de sinergias en diferentes vías y niveles, para ir creando una red de entidades vinculadas por intereses reales, no por posiciones ni por ideologías.
IV. Objetivos comunes: podríamos pensar que al menos estos tres son de común acuerdo de toda la población, o de una inmensa mayoría:
a. Erradicación de la pobreza presente (pobreza socioeconómica);
b. Reducción de la pobreza futura (brecha educativa y tecnológica);
c. Gobernabilidad: democratizar el “servicio al cliente” del Gobierno, ponerlo al alcance de la ciudadanía, sin distingo de condición socioeconómica o ubicación geográfica, y mejorar la eficiencia en la prestación de esos servicios. Ayudar a que el Gobierno gobierne.
V. Escenarios futuros deseables para el país: cada persona y agrupación tiene diferentes expectativas sobre el futuro. Estratégicamente, mejoraría la eficacia de la reconstrucción-país el contar con una visión conjunta para que todos, personas y agrupaciones, podamos encaminar nuestros esfuerzos en una dirección común. “La Costa Rica del bicentenario” es un escenario que reúne características útiles para este ejercicio. Algunas herramientas:
a. Pronóstico: entre la ineficacia de hacer mucho y lograr poco, y la inacción e indiferencia de no hacer nada, la transformación de la situación actual demanda un refrescamiento del panorama político, un remozamiento de las relaciones humanas a nivel de sociedad, una reconciliación entre los diferentes polos que han agudizado su posición extrema en años recientes, y un esfuerzo por pasar las páginas del pasado para dedicar esfuerzos a escribir las páginas del presente hacia el futuro;
b. Análisis contrafactual: es útil en este proceso pensar desde el futuro, según los escenarios deseables. Esto permite hacer un uso más eficaz de la visión, optimizando los recursos disponibles. Así, estaremos trabajando en el presente siempre teniendo en mente el rumbo que llevamos y los objetivos que queremos alcanzar. Lo contrario es hacerlo como predominantemente lo hacemos hoy en día: revisamos el pasado e intentamos modificarlo, ignorando que el pasado no es transformable, sólo el futuro;
c. “Modelo Socialista de generación de riqueza”: el modelo noruego es un modelo sociológico, político, económico y jurídico tendiente a la adecuada distribución de la riqueza, de manera que todos los habitantes del país cuenten con un mínimo de calidad de vida. Todos aportan para la causa de todos. Socialismo auténtico. A la vez, tienen esquemas económicos de generación de riqueza que aseguran un mejoramiento constante de esa calidad de vida de todos. No se puede repartir riqueza que no se genera. Por eso, ambos principios forman un tándem: reglas claras de distribución de riqueza y reglas eficientes para la generación de esa riqueza. Así, el que produce, ayuda a generar riqueza también para el que, por la razón que sea, no logra desarrollarse por su propia cuenta. A Costa Rica le falta muy poco en el esquema socialista, y le falta muy poco en el esquema de generación de riqueza. Optimizar ambos sectores es accesible para la realidad del país.
VI. Estructura sistémica: algunos principios clave para consolidar la estructura nacional:
a. Coexistencia pacífica: la desmilitarización no es esencial para la paz. Hay países con ejército que viven en paz, como Suecia y Dinamarca. La paz requiere apego a la no violencia, con o sin armas; a la creatividad en la búsqueda de soluciones a los problemas; y de empatía, para desarrollar mayor sensibilidad individual por el otro y solidaridad colectiva entre nosotros;
b. Comunicación efectiva:
i. Reglas de diálogo para escenarios de paz: mejorar en la escucha activa, mejorar en la asertividad, mejorar en el diálogo para la construcción;
ii. Mecanismo para producir soluciones en libertad y transparencia: facilitar la ruptura de paradigmas dentro del panorama político actual. Apelar a valores que enriquecen el “bien común;”
c. Celebración de la diversidad: apego al principio intercultural de que “las coincidencias unen; las diferencias enriquecen,” para fomentar un ambiente donde la mentalidad sea la de identificación de coincidencias y diferencias para generar vínculos y para enriquecer el diálogo con las diferencias;
d. Transparencia: reconciliación, regeneración de confianza: partimos del diagnóstico de que se ha perdido la confianza entre el Estado y la ciudadanía. Son pocas las instituciones que aún reflejan confianza popular. La confianza debe recuperarse para que, con ella, retoñe la gobernabilidad. Es indispensable un proceso de reconciliación serio, como lo han hecho otros países, para eliminar las partes del sistema que ya no funcionen y consolidar otras nuevas o existentes que aporten en la dirección deseable.
Análisis de Transformación del Conflicto
“Paz es la capacidad de transformar conflictos de manera creativa, empática y no violenta.” (Johan Galtung)
La transformación de conflictos es una ciencia social de corta data en el mundo de la investigación académica. Busca identificar y clasificar las causas que llevan a conflictos, y proponer metodologías para su transformación pacífica.
Diagnóstico en tres niveles: actores, escenarios temporales y componentes del conflicto.
A. Actores: tomadores de decisión, mandos medios, sociedad civil:
a. Presidente
b. Consejo de Gobierno
c. Fracciones en Asamblea Legislativa
d. Líderes de oposición
i. Eugenio Trejos
ii. Ottón Solís
iii. Rodrigo Carazo Odio
iv. José Merino
v. Óscar López
vi. Albino Vargas
vii. Alberto Salom
viii. Lizbeth Quesada
ix. Yamileth González
e. Alianza para el SÍ
f. Presidentes de Cámaras de la empresa privada
g. Representantes de agrupaciones de la Sociedad Civil
B. Escenarios: Propuesta de futuro a plazo inmediato (mañana), teniendo un mapa muy claro de las causas que han generado las circunstancias actuales (ver diagnóstico adjunto).
C. Componentes del conflicto:
a. Actitudes:
i. predisposición mental y emocional
ii. decisión de confrontar
iii. disgustos, rencores, odios
b. Comportamientos:
i. Manifestaciones verbales violentas
1. Insultos
2. Ofensas
3. Falsedades
4. Hipérboles
ii. Conductas desafiantes del orden jurídico
1. Bloqueos
2. Cierres de calles
3. No escuchar al Otro
4. Caricaturización ridiculizante del Otro
c. Contención o contradicción:
i. Variedad de incompatibilidades:
1. Ricos vs. Pobres
2. Empresarios privados vs. Empleados Públicos
3. Proyecto Neoliberal vs. Oposición
4. Vinculación comercial con Estados Unidos vs. Antiamericanismo
5. Modelo de desarrollo de apertura comercial vs. otros modelos de desarrollo (ALBA, aislamiento, soberanía alimenticia, etc.)
6. Conocimiento sobre temas de comercio exterior vs. desconocimiento de esos temas
7. Desafíos ante la globalización vs. temores por la globalización
8. Plan Nacional de Desarrollo vs. desconfianza en el gobierno
9. Estado de Derecho vs. Revolución
10. Iglesia vs. Gobierno
11. Institucionalidad vs. Anarquía
Propuesta de transformación (posterior al Referéndum)
Las circunstancias del escenario presente limitan las estrategias de transformación que se puedan emplear. El Presidente es Premio Nóbel de la Paz; el país es desmilitarizado; la democracia ha sido la única forma de gobierno que hemos conocido todos los que votaremos; el Referéndum es el mecanismo institucional último para darle “cosa juzgada” al tema del TLC; el Gobierno tiene más de la mitad del camino por recorrer y el TLC ha sido pieza estratégica del rumbo elegido.
A. Cambio de discurso en el Presidente: mensajes de paz y de reconciliación
B. Cambio de discurso en los Ministros: mensajes de fomento de confianza en la institucionalidad y en el Gobierno
C. Hacer públicas algunas propuestas de solución para las causas que han llevado al conflicto a este punto
D. Abandonar el discurso de confrontación para los funcionarios públicos y transformarlo en un discurso de proposición de escenarios positivos para el futuro
E. Iniciativas a instancia pública o privada, individual o colectiva, gubernamental o no gubernamental, que promuevan la reconciliación y la búsqueda de objetivos comunes
F. Esfuerzos tendientes a la recuperación de la confianza en la institucionalidad del país
La transformación de conflictos es una ciencia social de corta data en el mundo de la investigación académica. Busca identificar y clasificar las causas que llevan a conflictos, y proponer metodologías para su transformación pacífica.
Diagnóstico en tres niveles: actores, escenarios temporales y componentes del conflicto.
A. Actores: tomadores de decisión, mandos medios, sociedad civil:
a. Presidente
b. Consejo de Gobierno
c. Fracciones en Asamblea Legislativa
d. Líderes de oposición
i. Eugenio Trejos
ii. Ottón Solís
iii. Rodrigo Carazo Odio
iv. José Merino
v. Óscar López
vi. Albino Vargas
vii. Alberto Salom
viii. Lizbeth Quesada
ix. Yamileth González
e. Alianza para el SÍ
f. Presidentes de Cámaras de la empresa privada
g. Representantes de agrupaciones de la Sociedad Civil
B. Escenarios: Propuesta de futuro a plazo inmediato (mañana), teniendo un mapa muy claro de las causas que han generado las circunstancias actuales (ver diagnóstico adjunto).
C. Componentes del conflicto:
a. Actitudes:
i. predisposición mental y emocional
ii. decisión de confrontar
iii. disgustos, rencores, odios
b. Comportamientos:
i. Manifestaciones verbales violentas
1. Insultos
2. Ofensas
3. Falsedades
4. Hipérboles
ii. Conductas desafiantes del orden jurídico
1. Bloqueos
2. Cierres de calles
3. No escuchar al Otro
4. Caricaturización ridiculizante del Otro
c. Contención o contradicción:
i. Variedad de incompatibilidades:
1. Ricos vs. Pobres
2. Empresarios privados vs. Empleados Públicos
3. Proyecto Neoliberal vs. Oposición
4. Vinculación comercial con Estados Unidos vs. Antiamericanismo
5. Modelo de desarrollo de apertura comercial vs. otros modelos de desarrollo (ALBA, aislamiento, soberanía alimenticia, etc.)
6. Conocimiento sobre temas de comercio exterior vs. desconocimiento de esos temas
7. Desafíos ante la globalización vs. temores por la globalización
8. Plan Nacional de Desarrollo vs. desconfianza en el gobierno
9. Estado de Derecho vs. Revolución
10. Iglesia vs. Gobierno
11. Institucionalidad vs. Anarquía
Propuesta de transformación (posterior al Referéndum)
Las circunstancias del escenario presente limitan las estrategias de transformación que se puedan emplear. El Presidente es Premio Nóbel de la Paz; el país es desmilitarizado; la democracia ha sido la única forma de gobierno que hemos conocido todos los que votaremos; el Referéndum es el mecanismo institucional último para darle “cosa juzgada” al tema del TLC; el Gobierno tiene más de la mitad del camino por recorrer y el TLC ha sido pieza estratégica del rumbo elegido.
A. Cambio de discurso en el Presidente: mensajes de paz y de reconciliación
B. Cambio de discurso en los Ministros: mensajes de fomento de confianza en la institucionalidad y en el Gobierno
C. Hacer públicas algunas propuestas de solución para las causas que han llevado al conflicto a este punto
D. Abandonar el discurso de confrontación para los funcionarios públicos y transformarlo en un discurso de proposición de escenarios positivos para el futuro
E. Iniciativas a instancia pública o privada, individual o colectiva, gubernamental o no gubernamental, que promuevan la reconciliación y la búsqueda de objetivos comunes
F. Esfuerzos tendientes a la recuperación de la confianza en la institucionalidad del país
Monday, September 24, 2007
Mártir de la Patria
Con su renuncia, Kevin Casas se postula como el primer mártir de la Patria en nuestros casi dos siglos de historia. Su memorándum es deplorable como estrategia de gobierno, pero es un perfecto análisis antropológico de la realidad nacional de Costa Rica: la gente tiene miedo y reacciona al miedo. Para muestra, cualquier botón de la publicidad del NO. Lo que buscan es generar miedo, y funciona. Sucede así en cualquier sociedad poco educada, como la costarricense.
Saturday, August 25, 2007
Oriente y Occidente
El Imperio británico, que colonizó tierras alrededor del mundo durante los siglos XVIII y XIX, fue quien acuñó el término de "Oriente" para referirse a los países asiáticos, desde lo que hoy es Israel, pasando por India, hasta llegar a China. También acuñó el término "Occidente" para referirse a Europa, y en el último siglo, también Norte América pasó a formar parte de la "civilización occidental".
Para Costa Rica, Oriente no sería Asia, sino que sería, más bien, Europa y África, pues están hacia el Este, y Occidente sería Asia, pues está hacia el Oeste.
Así, para nuestro país cambia esta antigua noción británica, aunque nuestro afán imperialista no es de tierras y de comercio, sino de paz con la naturaleza y desmilitarización.
Para Costa Rica, Oriente no sería Asia, sino que sería, más bien, Europa y África, pues están hacia el Este, y Occidente sería Asia, pues está hacia el Oeste.
Así, para nuestro país cambia esta antigua noción británica, aunque nuestro afán imperialista no es de tierras y de comercio, sino de paz con la naturaleza y desmilitarización.
Tuesday, August 07, 2007
BEIJING
MOVING TO BEIJING.
COSTARICAN IN BEIJING.
ALVAR CIDANE IN BEIJIING!!!
22.22.
COSTARICAN IN BEIJING.
ALVAR CIDANE IN BEIJIING!!!
22.22.
A favor del TLC
Hace 25 años se dio una serie de eventos políticos en el país que tuvieron un impacto a largo plazo: socavaron las bases de la clase media y nos obligó, a los que pertenecíamos a ella, a sufrir duros golpes económicos y tomar medidas que, en muchos casos, decantó a miles de familias hacia la pobreza.
Salir de ahí no ha sido fácil. De hecho, se redujo la pobreza extrema hasta un 20%, pero en los últimos 10 años no hemos podido mover ese vergonzoso listón hacia abajo aún más.
No obstante, 25 años después de la dura crisis, ha resurgido una nueva clase media: todos aquellos que estudiamos o nos incorporamos a la fuerza laboral del país en los últimos 15 años. Esta nueva clase media busca repartir cuotas de poder político que estaban en manos de dos partidos que tradicionalmente se habían turnado el gobierno.
El actual modelo de desarrollo de apertura comercial que ha seguido el país durante las últimas dos décadas fue el camino que se diseñó para que el país se "ganara la vida". Las estadísticas son muy contundentes apuntando los éxitos y beneficios que este modelo le ha traído al país. También es muy contundente la estadística de la pobreza, del estado de la infraestructura pública, de la deserción escolar, de la delincuencia.
O sea, el país ha alcanzado importantes logros y mantiene relevantes áreas por mejorar, igual que Noruega, Afganistán y Japón. Todavía no conocemos el país perfecto.
Lamentablemente, la campaña del TLC, sobre todo ahora que el tema lo decidiremos por la vía democrática del Referéndum, se ha convertido en un pleito de vecinos donde, en lugar de proponer para construir juntos, pareciera que lo que ambos bandos querrían es eliminar al Otro. Estas actitudes y comportamientos son dañinos para la Costa Rica que tendrá que reconciliarse a partir del 8 de octubre.
Todos los insultos y ataques personales no desaparecerán ni serán olvidados el día después del Referéndum, sin importar cuál de las dos tesis resulte ganadora. Lo cierto es que con o sin Referéndum, con o sin TLC, ya el país ha perdido muchísimo: hemos perdido años valiosos de progreso, hemos dilapidado múltiples oportunidades de desarrollo, hemos perdido cohesión social, hemos perdido respeto por la institucionalidad que nos hacía orgullosos.
Aquello que hemos perdido ya no lo podemos recuperar. No podemos regresar al año 2000 a intentar recuperar la confianza que se perdió durante la campaña del Combo del ICE. No podemos volver a gobiernos pasados a dirimir escándalos de corrupción. Ni siquiera podemos volver al Mundial de fútbol pasado o a los Juegos Panamericanos actuales a enderezar la vergüenza nacional de no ser ni siquiera competitivos.
Afortunadamente, lo que sí podemos transformar es el futuro: el año entrante, el gobierno entrante, la década entrante. Podemos ponernos de acuerdo hoy en qué tipo de país querríamos tener en el 2021 que celebremos el bicentenario de nuestra independencia. Podemos proponer cómo queremos que sea la Costa Rica donde queremos que nuestros hijos nazcan, crezcan y se eduquen. Ese diseño, cuales arquitectos del país, depende exclusivamente de nosotros.
Estoy a favor del TLC, aunque sé que no es perfecto. Tampoco es perfecta nuestra educación pública ni nuestra infraestructura vial ni nuestra protección por el ambiente. Somos un país en vías de desarrollo, y recordar esto constantemente es fuente de humildad para tener los pies en la tierra y recordar de dónde venimos. Sólo así puedo valorar con orgullo el avance que ha tenido mi pueblo y el rumbo que querría que siguiera para ser más parecido a otros países más desarrollados.
En mi mente siempre está Noruega, donde viví por dos años y encontré muy buenas razones para seguir haciendo esfuerzos en pos del desarrollo, especialmente por ser un país de izquierda, absolutamente socialista en todos sus estratos sociales, políticos y económicos, lo cual garantiza una justa distribución de la riqueza, y donde han entendido que el capitalismo es el mejor sistema por ahora creado por la civilización humana para generar riqueza.
Me parece que, al margen de todo lo que ya hemos perdido como nación por el conflicto sobre el TLC y nuestra evidente incapacidad de transformarlo pacíficamente, rechazar este TLC, en este momento histórico, sería como dispararnos en el pie cuando vamos subiendo una montaña. Este es el modelo de desarrollo que elegimos. Esta es la forma en la que el país decidió "ganarse la vida". Rechazar esta nueva oportunidad de seguir avanzando en esa misma dirección que ha dado frutos es como renunciar al trabajo que nos da de comer y salir mañana a buscar adónde colocarme. Puede ser que encuentre algo mejor, por supuesto. Pero tendrá inevitablemente un costo de oportunidad, y esto sería bueno tenerlo claro.
El 8 de octubre, sea cual sea el resultado del Referéndum, tendremos que empezar un proceso serio de reconciliación que tomará años para terminarse, de manera que podamos volver a ser una nación incluyente, donde todos nos sintamos igual de orgullosos de lo que hemos logrado e igual de ocupados en lo que debemos mejorar. Pero para eso faltan muchos años, y entre más profunda sea la brecha entre los del SÍ y los del NO, más años se requerirán para la ansiada reconciliación.
Salir de ahí no ha sido fácil. De hecho, se redujo la pobreza extrema hasta un 20%, pero en los últimos 10 años no hemos podido mover ese vergonzoso listón hacia abajo aún más.
No obstante, 25 años después de la dura crisis, ha resurgido una nueva clase media: todos aquellos que estudiamos o nos incorporamos a la fuerza laboral del país en los últimos 15 años. Esta nueva clase media busca repartir cuotas de poder político que estaban en manos de dos partidos que tradicionalmente se habían turnado el gobierno.
El actual modelo de desarrollo de apertura comercial que ha seguido el país durante las últimas dos décadas fue el camino que se diseñó para que el país se "ganara la vida". Las estadísticas son muy contundentes apuntando los éxitos y beneficios que este modelo le ha traído al país. También es muy contundente la estadística de la pobreza, del estado de la infraestructura pública, de la deserción escolar, de la delincuencia.
O sea, el país ha alcanzado importantes logros y mantiene relevantes áreas por mejorar, igual que Noruega, Afganistán y Japón. Todavía no conocemos el país perfecto.
Lamentablemente, la campaña del TLC, sobre todo ahora que el tema lo decidiremos por la vía democrática del Referéndum, se ha convertido en un pleito de vecinos donde, en lugar de proponer para construir juntos, pareciera que lo que ambos bandos querrían es eliminar al Otro. Estas actitudes y comportamientos son dañinos para la Costa Rica que tendrá que reconciliarse a partir del 8 de octubre.
Todos los insultos y ataques personales no desaparecerán ni serán olvidados el día después del Referéndum, sin importar cuál de las dos tesis resulte ganadora. Lo cierto es que con o sin Referéndum, con o sin TLC, ya el país ha perdido muchísimo: hemos perdido años valiosos de progreso, hemos dilapidado múltiples oportunidades de desarrollo, hemos perdido cohesión social, hemos perdido respeto por la institucionalidad que nos hacía orgullosos.
Aquello que hemos perdido ya no lo podemos recuperar. No podemos regresar al año 2000 a intentar recuperar la confianza que se perdió durante la campaña del Combo del ICE. No podemos volver a gobiernos pasados a dirimir escándalos de corrupción. Ni siquiera podemos volver al Mundial de fútbol pasado o a los Juegos Panamericanos actuales a enderezar la vergüenza nacional de no ser ni siquiera competitivos.
Afortunadamente, lo que sí podemos transformar es el futuro: el año entrante, el gobierno entrante, la década entrante. Podemos ponernos de acuerdo hoy en qué tipo de país querríamos tener en el 2021 que celebremos el bicentenario de nuestra independencia. Podemos proponer cómo queremos que sea la Costa Rica donde queremos que nuestros hijos nazcan, crezcan y se eduquen. Ese diseño, cuales arquitectos del país, depende exclusivamente de nosotros.
Estoy a favor del TLC, aunque sé que no es perfecto. Tampoco es perfecta nuestra educación pública ni nuestra infraestructura vial ni nuestra protección por el ambiente. Somos un país en vías de desarrollo, y recordar esto constantemente es fuente de humildad para tener los pies en la tierra y recordar de dónde venimos. Sólo así puedo valorar con orgullo el avance que ha tenido mi pueblo y el rumbo que querría que siguiera para ser más parecido a otros países más desarrollados.
En mi mente siempre está Noruega, donde viví por dos años y encontré muy buenas razones para seguir haciendo esfuerzos en pos del desarrollo, especialmente por ser un país de izquierda, absolutamente socialista en todos sus estratos sociales, políticos y económicos, lo cual garantiza una justa distribución de la riqueza, y donde han entendido que el capitalismo es el mejor sistema por ahora creado por la civilización humana para generar riqueza.
Me parece que, al margen de todo lo que ya hemos perdido como nación por el conflicto sobre el TLC y nuestra evidente incapacidad de transformarlo pacíficamente, rechazar este TLC, en este momento histórico, sería como dispararnos en el pie cuando vamos subiendo una montaña. Este es el modelo de desarrollo que elegimos. Esta es la forma en la que el país decidió "ganarse la vida". Rechazar esta nueva oportunidad de seguir avanzando en esa misma dirección que ha dado frutos es como renunciar al trabajo que nos da de comer y salir mañana a buscar adónde colocarme. Puede ser que encuentre algo mejor, por supuesto. Pero tendrá inevitablemente un costo de oportunidad, y esto sería bueno tenerlo claro.
El 8 de octubre, sea cual sea el resultado del Referéndum, tendremos que empezar un proceso serio de reconciliación que tomará años para terminarse, de manera que podamos volver a ser una nación incluyente, donde todos nos sintamos igual de orgullosos de lo que hemos logrado e igual de ocupados en lo que debemos mejorar. Pero para eso faltan muchos años, y entre más profunda sea la brecha entre los del SÍ y los del NO, más años se requerirán para la ansiada reconciliación.
Sunday, July 15, 2007
Análisis transformativo del TLC
El Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana (TLC) conforma un conflicto plenamente articulado: tiene por lo menos dos bandos de actores claramente definidos -los del SÍ y los del NO; tiene actitudes violentas en ambos lados, tiene comportamientos violentos en ambos lados; y tiene una incompatibilidad de metas esencial, pues unos quieren aprobarlo y otros quieren reprobarlo. En presencia de un conflicto de tal envergadura, corresponde un análisis que ofrezca un diagnóstico a partir del cual proponer vías de transformación.
Este conflicto se ve de dos maneras, en dos espirales que se mueven en sentido contrario: la primera, que denominaremos "micro-TLC", inicia en la parte mayor de la espiral a nivel macro, que entiende el entorno global en el que el país está inmerso según los tiempos en los que vivimos y la región en la que estamos ubicados, y se mueve hacia lo interno de la espiral hasta llegar al punto central donde se ubica Costa Rica. Así, se rescatan algunos elementos clave: 1. todavía a nivel mundial la economía gobierna, pues son los países más poderosos y las compañías más grandes las que generan más empleo, realizan más investigación y desarrollo en ciencia y tecnología y van a la vanguardia en paradigmas que intentan posicionar globalmente; 2. la ciencia y la tecnología dictan el rumbo a seguir no sólo para los descubridores, patentadores e inventores, sino para todos; 3. la educación es el vehículo de democratización del poder económico y político, pues es la gente que tiene conocimiento intelectual la que más acceso tendrá a usar la ciencia y la tecnología productivamente; 4. la docencia es, pues, agente de reducción de pobreza y de generación de riqueza: hace 500 años el poder lo tenía el que era dueño de la tierra; hace 50 años, el poder lo tenía el que era dueño de las máquinas, y hoy el poder lo tiene el que posee el conocimiento.
Esa relación tripartita entre economía, ciencia y tecnología, y educación genera una dinámica de creciente desarrollo del que se ha beneficiado la civilización entera a lo largo de los últimos 500 años. Sin embargo, no ha sido suficiente un capitalismo excelente en la generación de la riqueza, pues le ha faltado un componente de distribución de dicha riqueza, de manera que se logren evitar las 100.000 muertes por causas prevenibles que afectan a la humanidad cada día, principalmente en Asia, África y Latinoamérica. Según lo mencionaba Bill Gates en el recibimiento del doctorado honoris causa que le presentó la Universidad de Harvard, "debemos desarrollar un capitalismo más creativo de manera que más gente pueda lucrar, o al menos ganarse la vida, sirviéndole a aquellos que sufren de las mayores inequidades."
La historia reciente de la humanidad nos demuestra, además, que el dualismo en el que estuvimos metidos durante la Guerra Fría, entre capitalismo y comunismo, ha sido superado por un esquema plurilateral de ideologías, de fuentes de generación de riqueza y de métodos de distrubución de esa riqueza generada. Los países escandinavos son, hoy por hoy, los mejores ejemplos que ha conocido nuestra humanidad en eficiencia en la generación y eficacia en la distribución de la riqueza. Se podría argüir que países como Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia han encontrado la fórmula ideal del capitalismo socialista. Ambas tendencias no son incompatibles, y le viene bien a la discusión del TLC entender esta nueva realidad mundial.
Esta visión "micro-TLC" concibe al mundo como el aspecto principal en el que está posicionado el país, y al TLC como el elemento diminuto a la par de la Gran Realidad Global en que vivimos. Así, temas como el petróleo, las guerras, las muertes por causas prevenibles como la hambruna y la enfermedad, los descubrimientos científicos, las nuevas formas de creación de la riqueza y el cambio climático, dominan la escena mundial. De igual forma, se ha terminado ya la hegemonía "capitalista, judeocristiana occidental" para el que fuimos adoctrinados, pues ahora es obligatorio mirar hacia China e India, donde está la mitad del mundo más próspera hoy por hoy. Y finalmente, arribando al centro de la espiral, está Costa Rica, con su enorme liderazgo en desmilitarización, turismo sostenible, investigación en biodiversidad, y éxito en comercio exterior.
La segunda espiral, denominada "macro-TLC", coloca en la parte más abierta de la espiral al TLC como si fuera lo más importante para el país, y se mueve hacia el centro de la espiral, donde se encuentra el mundo, como si fuera lo menos importante. Aquí se ven cientos de células sociales que alegan tener la razón esencial de oposición al TLC: encarecimiento de genéricos, comercio inmoral de órganos humanos, pérdida de autonomía municipal, privatización del ICE, terminación de la educación pública, gratuita, obligatoria y costeada por el Estado, riesgo a la salud pública, empobrecimiento de la población, mayor enriquecimiento de los ricos, inconstitucionalidad, pérdida de soberanía, ruina del sector agrícola, eliminación de las brigadas de bomberos, hurto de las aguas potables, suspensión de las garantías sociales, entre otras. No parece importar si estas razones se basan en verdades constatables científicamente. Basta que los argumentos sean creíbles, y de ahí devienen en creencias que se contagian cual epidemia de manera eficaz, en especial por la población menos conocedora del texto del TLC y del entorno global en el que se encuentra el país.
Esta visión "macro-TLC" también se ve alimentada por un vacío de poder que ha dejado la ruptura del modelo bipartidista que gobernó Costa Rica durante la segunda mitad del Siglo XX. En ese vacío de poder, surgen otras fuerzas que aprovechan las oportunidades y se posicionan, en parte utilizando la oposición al TLC como su bandera y su misión, con lo cual la discusión se ha politizado al punto de que la decisión final sobre el tema se tomará en las urnas.
Finalmente, ese enorme lente de aumento que ve el TLC como lo más importante del país, impide ver la profunda escisión que ha sufrido el tejido social costarricense, polarizando a la población entera y obligándola a tomar partido entre un SÍ o un NO, justo cuando el mundo había empezado a dejar de ser dual.
A manera de diagnóstico, pareciera que hay un punto de inflexión entre ambas espirales, y es la errónea premisa de que "libre comercio" significa "comercio sin regulaciones", cuando en realidad significa "comercio sin aranceles." Este es, quizás, el punto de inflexión entre ambos modelos de análisis en espiral. Entonces, parte de la población se opone al "comercio sin regulaciones" mientras que otra parte aboga por el "comercio sin aranceles", cuando en realidad están hablando de lo mismo, sólo que no hay claridad del concepto. Y no tiene por qué haberlo: el libre comercio es un elemento conceptual de la economía de mercado, del que formamos parte todos, pero que ha sido secuestrado por los técnicos expertos en comercio internacional. Por esta razón el concepto no ha permeado en la población, que son los que primordialmente deberían comprender el concepto para validar el modelo. De lo contrario, se corren al menos tres riesgos de alto costo: perder en las urnas el modelo económico seguido por el país en las últimas dos décadas; ser mucho menos eficientes de lo que podríamos ser como país para insertarnos en la economía mundial; y más importante que todo, profundizar la escisión que ha partido en dos el tejido social del país.
Otra observación del diagnóstico es que pareciera que el subdesarrollo es una cuestión de actitud: cada pueblo decide si quiere ser desarrollado o no, de la misma manera como los individuos lo hacen. Por eso, hay personas desarrolladas en comunidades donde otros, con las mismas oportunidades, no tienen el mismo grado de desarrollo, y países desarrollados en un mundo donde, con igualdad de oportunidades, hay otros que no lo han logrado igual. Entonces, dentro de todas las decisiones que tiene que tomar la nación, o sea, cada ciudadano, es si quiere algún día ser desarrollado, o si se conforma con mantenerse en "vías de desarrollo," que es donde la nación ha estado por los últimos doscientos años.
Este conflicto se ve de dos maneras, en dos espirales que se mueven en sentido contrario: la primera, que denominaremos "micro-TLC", inicia en la parte mayor de la espiral a nivel macro, que entiende el entorno global en el que el país está inmerso según los tiempos en los que vivimos y la región en la que estamos ubicados, y se mueve hacia lo interno de la espiral hasta llegar al punto central donde se ubica Costa Rica. Así, se rescatan algunos elementos clave: 1. todavía a nivel mundial la economía gobierna, pues son los países más poderosos y las compañías más grandes las que generan más empleo, realizan más investigación y desarrollo en ciencia y tecnología y van a la vanguardia en paradigmas que intentan posicionar globalmente; 2. la ciencia y la tecnología dictan el rumbo a seguir no sólo para los descubridores, patentadores e inventores, sino para todos; 3. la educación es el vehículo de democratización del poder económico y político, pues es la gente que tiene conocimiento intelectual la que más acceso tendrá a usar la ciencia y la tecnología productivamente; 4. la docencia es, pues, agente de reducción de pobreza y de generación de riqueza: hace 500 años el poder lo tenía el que era dueño de la tierra; hace 50 años, el poder lo tenía el que era dueño de las máquinas, y hoy el poder lo tiene el que posee el conocimiento.
Esa relación tripartita entre economía, ciencia y tecnología, y educación genera una dinámica de creciente desarrollo del que se ha beneficiado la civilización entera a lo largo de los últimos 500 años. Sin embargo, no ha sido suficiente un capitalismo excelente en la generación de la riqueza, pues le ha faltado un componente de distribución de dicha riqueza, de manera que se logren evitar las 100.000 muertes por causas prevenibles que afectan a la humanidad cada día, principalmente en Asia, África y Latinoamérica. Según lo mencionaba Bill Gates en el recibimiento del doctorado honoris causa que le presentó la Universidad de Harvard, "debemos desarrollar un capitalismo más creativo de manera que más gente pueda lucrar, o al menos ganarse la vida, sirviéndole a aquellos que sufren de las mayores inequidades."
La historia reciente de la humanidad nos demuestra, además, que el dualismo en el que estuvimos metidos durante la Guerra Fría, entre capitalismo y comunismo, ha sido superado por un esquema plurilateral de ideologías, de fuentes de generación de riqueza y de métodos de distrubución de esa riqueza generada. Los países escandinavos son, hoy por hoy, los mejores ejemplos que ha conocido nuestra humanidad en eficiencia en la generación y eficacia en la distribución de la riqueza. Se podría argüir que países como Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia han encontrado la fórmula ideal del capitalismo socialista. Ambas tendencias no son incompatibles, y le viene bien a la discusión del TLC entender esta nueva realidad mundial.
Esta visión "micro-TLC" concibe al mundo como el aspecto principal en el que está posicionado el país, y al TLC como el elemento diminuto a la par de la Gran Realidad Global en que vivimos. Así, temas como el petróleo, las guerras, las muertes por causas prevenibles como la hambruna y la enfermedad, los descubrimientos científicos, las nuevas formas de creación de la riqueza y el cambio climático, dominan la escena mundial. De igual forma, se ha terminado ya la hegemonía "capitalista, judeocristiana occidental" para el que fuimos adoctrinados, pues ahora es obligatorio mirar hacia China e India, donde está la mitad del mundo más próspera hoy por hoy. Y finalmente, arribando al centro de la espiral, está Costa Rica, con su enorme liderazgo en desmilitarización, turismo sostenible, investigación en biodiversidad, y éxito en comercio exterior.
La segunda espiral, denominada "macro-TLC", coloca en la parte más abierta de la espiral al TLC como si fuera lo más importante para el país, y se mueve hacia el centro de la espiral, donde se encuentra el mundo, como si fuera lo menos importante. Aquí se ven cientos de células sociales que alegan tener la razón esencial de oposición al TLC: encarecimiento de genéricos, comercio inmoral de órganos humanos, pérdida de autonomía municipal, privatización del ICE, terminación de la educación pública, gratuita, obligatoria y costeada por el Estado, riesgo a la salud pública, empobrecimiento de la población, mayor enriquecimiento de los ricos, inconstitucionalidad, pérdida de soberanía, ruina del sector agrícola, eliminación de las brigadas de bomberos, hurto de las aguas potables, suspensión de las garantías sociales, entre otras. No parece importar si estas razones se basan en verdades constatables científicamente. Basta que los argumentos sean creíbles, y de ahí devienen en creencias que se contagian cual epidemia de manera eficaz, en especial por la población menos conocedora del texto del TLC y del entorno global en el que se encuentra el país.
Esta visión "macro-TLC" también se ve alimentada por un vacío de poder que ha dejado la ruptura del modelo bipartidista que gobernó Costa Rica durante la segunda mitad del Siglo XX. En ese vacío de poder, surgen otras fuerzas que aprovechan las oportunidades y se posicionan, en parte utilizando la oposición al TLC como su bandera y su misión, con lo cual la discusión se ha politizado al punto de que la decisión final sobre el tema se tomará en las urnas.
Finalmente, ese enorme lente de aumento que ve el TLC como lo más importante del país, impide ver la profunda escisión que ha sufrido el tejido social costarricense, polarizando a la población entera y obligándola a tomar partido entre un SÍ o un NO, justo cuando el mundo había empezado a dejar de ser dual.
A manera de diagnóstico, pareciera que hay un punto de inflexión entre ambas espirales, y es la errónea premisa de que "libre comercio" significa "comercio sin regulaciones", cuando en realidad significa "comercio sin aranceles." Este es, quizás, el punto de inflexión entre ambos modelos de análisis en espiral. Entonces, parte de la población se opone al "comercio sin regulaciones" mientras que otra parte aboga por el "comercio sin aranceles", cuando en realidad están hablando de lo mismo, sólo que no hay claridad del concepto. Y no tiene por qué haberlo: el libre comercio es un elemento conceptual de la economía de mercado, del que formamos parte todos, pero que ha sido secuestrado por los técnicos expertos en comercio internacional. Por esta razón el concepto no ha permeado en la población, que son los que primordialmente deberían comprender el concepto para validar el modelo. De lo contrario, se corren al menos tres riesgos de alto costo: perder en las urnas el modelo económico seguido por el país en las últimas dos décadas; ser mucho menos eficientes de lo que podríamos ser como país para insertarnos en la economía mundial; y más importante que todo, profundizar la escisión que ha partido en dos el tejido social del país.
Otra observación del diagnóstico es que pareciera que el subdesarrollo es una cuestión de actitud: cada pueblo decide si quiere ser desarrollado o no, de la misma manera como los individuos lo hacen. Por eso, hay personas desarrolladas en comunidades donde otros, con las mismas oportunidades, no tienen el mismo grado de desarrollo, y países desarrollados en un mundo donde, con igualdad de oportunidades, hay otros que no lo han logrado igual. Entonces, dentro de todas las decisiones que tiene que tomar la nación, o sea, cada ciudadano, es si quiere algún día ser desarrollado, o si se conforma con mantenerse en "vías de desarrollo," que es donde la nación ha estado por los últimos doscientos años.
Friday, June 08, 2007
Galgos y podencos
Recuerdo alguna vez que escuché la fábula de unos conejos que discutían entre sí, mientras veían, a lo lejos, a una jauría de perros que se acercaba bulliciosamente hacia ellos. "Son galgos", decían unos; "no, son podencos", decían otros. Acalorada la discusión, se acusaban vehementemente unos a otros de ser ignorantes y no saber de lo que hablaban. Mientras tanto, los perros se seguían acercando.
El final del cuento no es feliz: llegaron los perros, galgos o podencos, y se comieron a los conejos.
Moralejas hay muchas. La que más me interesa rescatar en este momento, sobre todo viendo la situación de mi querida Costa Rica, es la forma como se dilapida el tiempo, como si sólo corriera para nosotros. Mientras la pequeña Costa Rica decide si sigue o no por la ruta de la apertura comercial que acontece en prácticamente el mundo entero desde hace unos 20 años, ese resto del mundo continúa sus procesos de apertura, de estrechamiento de lazos comerciales, de promoción de la paz por medio del comercio -como lo ha hecho la civilización humana por milenios- y actualizándose en cuanto a las mejores prácticas para desarrollarse, promover la coexistencia pacífica de sus ciudadanos, enriquecer la calidad de vida por medio de la diversidad que brota gracias al intercambio, y siendo eficaces como pueblo, o sea, produciendo lo suficiente para que nadie viva por debajo de un estándar mínimo de bienestar.
A nuestro país le falta realmente poco. Si nos comparamos con los grandes problemas que tiene la mayoría de pueblos del mundo, los grandes problemas nuestros son bastante accesibles para ser resueltos por un pueblo organizado y proactivo en unos 20 años.
Tal vez lo que nos falta es mayor noción de que el tiempo transcurrirá, y de que 20 años pasarán, hagamos lo que hagamos al respecto. Nos falta entender que no importa a quién elijamos cada cuatro años, si no hay seguimiento de tres o cuatro políticas de Estado fundamentales, no avanzaremos o más bien retrocederemos en nuestro afán por convertirnos en una sociedad desarrollada.
Quizás el problema sea otro: que tengamos la creencia de que no existe un mundo mejor que este en el que vivimos en nuestra diminuta Costa Rica. Y lo cierto es que podemos mejorar mucho, y para eso nos sirve conocer de las virtudes y bondades de otros países para usarlos como modelos a seguir en aquello que hacen mejor. Por ejemplo, la capacidad comercial, doméstica e internacional, estadounidense; el sistema educativo finlandés; la generación de emprendedores tailandesa; la concesión de obra pública en Singapur y Malasia; la investigación en biodiversidad y nanotecnología alemana; la seguridad social noruega; la diversidad intercultural brasileña; el desarrollo artístico ruso; los deseos de salir adelante de los surafricanos; la modernización española, entre otras.
Por qué no nos ponemos de acuerdo y dejamos de perder el tiempo?
El final del cuento no es feliz: llegaron los perros, galgos o podencos, y se comieron a los conejos.
Moralejas hay muchas. La que más me interesa rescatar en este momento, sobre todo viendo la situación de mi querida Costa Rica, es la forma como se dilapida el tiempo, como si sólo corriera para nosotros. Mientras la pequeña Costa Rica decide si sigue o no por la ruta de la apertura comercial que acontece en prácticamente el mundo entero desde hace unos 20 años, ese resto del mundo continúa sus procesos de apertura, de estrechamiento de lazos comerciales, de promoción de la paz por medio del comercio -como lo ha hecho la civilización humana por milenios- y actualizándose en cuanto a las mejores prácticas para desarrollarse, promover la coexistencia pacífica de sus ciudadanos, enriquecer la calidad de vida por medio de la diversidad que brota gracias al intercambio, y siendo eficaces como pueblo, o sea, produciendo lo suficiente para que nadie viva por debajo de un estándar mínimo de bienestar.
A nuestro país le falta realmente poco. Si nos comparamos con los grandes problemas que tiene la mayoría de pueblos del mundo, los grandes problemas nuestros son bastante accesibles para ser resueltos por un pueblo organizado y proactivo en unos 20 años.
Tal vez lo que nos falta es mayor noción de que el tiempo transcurrirá, y de que 20 años pasarán, hagamos lo que hagamos al respecto. Nos falta entender que no importa a quién elijamos cada cuatro años, si no hay seguimiento de tres o cuatro políticas de Estado fundamentales, no avanzaremos o más bien retrocederemos en nuestro afán por convertirnos en una sociedad desarrollada.
Quizás el problema sea otro: que tengamos la creencia de que no existe un mundo mejor que este en el que vivimos en nuestra diminuta Costa Rica. Y lo cierto es que podemos mejorar mucho, y para eso nos sirve conocer de las virtudes y bondades de otros países para usarlos como modelos a seguir en aquello que hacen mejor. Por ejemplo, la capacidad comercial, doméstica e internacional, estadounidense; el sistema educativo finlandés; la generación de emprendedores tailandesa; la concesión de obra pública en Singapur y Malasia; la investigación en biodiversidad y nanotecnología alemana; la seguridad social noruega; la diversidad intercultural brasileña; el desarrollo artístico ruso; los deseos de salir adelante de los surafricanos; la modernización española, entre otras.
Por qué no nos ponemos de acuerdo y dejamos de perder el tiempo?
Wednesday, May 30, 2007
Gobernar es educar
No hay que temer a los argumentos que se oponen a los nuestros. Si gobernar es educar, el Gobierno debe tomarse en serio la tarea de educar siempre, en especial durante la campaña del Referéndum. Cómo educar? Tal y como educaríamos a nuestros nietos. Porque con nuestros hijos aprendemos el arte de criar, los adoctrinamos y les transmitimos nuestras creencias y nuestros temores. A los nietos se los educa con cariño desinteresado. Se aprovecha el tiempo al máximo con ellos, y se los trata como futuros adultos, o sea, con sensibilidad por ser niños y con la verdad para que aprendan a pensar.
La falta de verdad produce temor, corrompe el espíritu del ser humano, engaña. Si gobernar es educar, debemos aprovechar cada minuto que tengamos con el Pueblo para explicar, hasta el cansancio, los nortes y rumbos del Gobierno, los planes, las causas, las consecuencias, la coyuntura entre pasado y futuro, el entorno internacional del que somos parte, y cómo opera el mecanismo electoral de la democracia, donde cada voto cuenta, y sumado a los demás, el que obtiene más votos gana.
Con el Pueblo hay que ser sensibles: ellos se sienten pueblo, nosotros gobierno, aunque seamos de los mismos, pueblo y gobierno por igual; debemos ser empáticos, tratar al Pueblo con dignidad y con sinceridad, ser sensibles a sus expectativas, temores y creencias; y por encima de todo, hablarles con la verdad en la mano.
No hay excusas para no revelar la verdad. La verdad vincula a las personas; genera confianza; motiva; empodera. La verdad libera, limpia el espíritu, derrota a la corrupción. Con la verdad como base podemos estar seguros de que estaremos construyendo una nación justa que nos incluya a todos.
Entonces, los argumentos de los opositores son respetables, porque son creencias y temores de la gente, y además los apreciamos porque nos indican el rumbo a seguir en la labor de educación que realiza el Gobierno. La oposición le dice al Gobierno adónde hace falta más información, más sensibilidad, más verdad.
En otros países, los problemas nacionales se resuelven con balas y muertos, con incendios y bloqueos. En nuestro país estos problemas los resolvemos a través de la palabra, o sea, dialogando y votando por medio de elecciones libres y democráticas, donde todos tienen el derecho y el deber de votar y decidir el futuro del país, y el privilegio de disfrutar de esta nueva fiesta que conmemora nuestra centenaria democracia.
La falta de verdad produce temor, corrompe el espíritu del ser humano, engaña. Si gobernar es educar, debemos aprovechar cada minuto que tengamos con el Pueblo para explicar, hasta el cansancio, los nortes y rumbos del Gobierno, los planes, las causas, las consecuencias, la coyuntura entre pasado y futuro, el entorno internacional del que somos parte, y cómo opera el mecanismo electoral de la democracia, donde cada voto cuenta, y sumado a los demás, el que obtiene más votos gana.
Con el Pueblo hay que ser sensibles: ellos se sienten pueblo, nosotros gobierno, aunque seamos de los mismos, pueblo y gobierno por igual; debemos ser empáticos, tratar al Pueblo con dignidad y con sinceridad, ser sensibles a sus expectativas, temores y creencias; y por encima de todo, hablarles con la verdad en la mano.
No hay excusas para no revelar la verdad. La verdad vincula a las personas; genera confianza; motiva; empodera. La verdad libera, limpia el espíritu, derrota a la corrupción. Con la verdad como base podemos estar seguros de que estaremos construyendo una nación justa que nos incluya a todos.
Entonces, los argumentos de los opositores son respetables, porque son creencias y temores de la gente, y además los apreciamos porque nos indican el rumbo a seguir en la labor de educación que realiza el Gobierno. La oposición le dice al Gobierno adónde hace falta más información, más sensibilidad, más verdad.
En otros países, los problemas nacionales se resuelven con balas y muertos, con incendios y bloqueos. En nuestro país estos problemas los resolvemos a través de la palabra, o sea, dialogando y votando por medio de elecciones libres y democráticas, donde todos tienen el derecho y el deber de votar y decidir el futuro del país, y el privilegio de disfrutar de esta nueva fiesta que conmemora nuestra centenaria democracia.
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